La Ciudadela es el punto más alto de Budapest y desde ella se consiguen las mejores vistas de la ciudad. Fue construida en 1854 por los Habsburgos como edificio de vigilancia.
En la zona de la Ciudadela encontraréis miradores, un restaurante, unos puestos a modo de mercadillo y la visita estrella, el edificio de la fortaleza.
La fortaleza mide 220 metros de larga, 60 metros de ancha y sus muros miden 4 metros de altura. Al acabar la Gran Guerra los húngaros quisieron destruirla, pero en 1960 se declaró punto turístico.
Para entrar a la fortaleza hay que pagar 1200 florines, cifra que pasará a un segundo plano nada más entrar en el bunker de la Segunda Guerra Mundial.
En el interior de este bunker de tres plantas encontraréis varias salas con estatuas de cera que representan escenas que os harán retroceder en el tiempo. También hay una gran colección de imágenes de la guerra que merecen mucho la pena.
Aunque a nosotros nos encantó, si algún visitante no se siente atraído por entrar al bunker, creemos que por las vistas no merece la pena entrar en la fortaleza. Las vistas desde arriba son muy similares a las que se pueden tener desde fuera.
Para llegar a la Ciudadela hay varios caminos en el monte Gellert por los cuales podremos subir andando. Una de las subidas comienza en el Puente de Elisabeth y otra en la plaza Szent Gellert.
La fortaleza cierra a las 7 de la tarde.
Entrar a la fortaleza, 1200 florines.
Andando o en autobús, número 27.



