El Mercado Central de Budapest es el más grande de los cinco mercados que se abrieron en la ciudad a finales del siglo XIX.
Los mercados se construyeron para controlar la calidad de los alimentos y mejorar el estado de conservación de éstos ya que, a finales del siglo XIX, la población estaba sufriendo muchos problemas sanitarios.
El edificio del Mercado Central tiene mucha historia a sus espaldas.
El arquitecto Samu Pecz se encargó del diseño y el edificio se levantó en 1897. Desde sus inicios fue una continua fuente de protestas, los ciudadanos criticaban que desde su creación los precios se habían incrementado, hecho que se maximizó con la llegada de la Primera Guerra Mundial.
En la Segunda Guerra Mundial la estructura del mercado quedó gravemente dañada y en los años venideros comenzó a perder su estatus.
En 1991, el Mercado Central se declaró en ruinas y fue cerrado al público. Tres años más tarde el edificio fue restaurado y hoy es uno de los edificios más significativos de Budapest.
Podéis visitar el Mercado Central cualquier día a excepción del domingo. El día de mayor ambiente es el sábado por la mañana.
Si en la visita al mercado os entra hambre, en la planta superior hay unos puestos de comida bastante baratos donde compartiréis mesa (literalmente) con un 50% de locales y otro 50% de turistas.
Vámház körút 1-3.
De martes a viernes: de 6:00 a 18:00 horas.
Lunes: de 6:00 a 17:00 horas.
Sábados: de 6:00 a 15:00 horas.
Domingos cerrado.
Metro: Kálvin Tér, línea M3 (azul).
Tranvía: Fővám tér, líneas 2, 47 y 49.
Autobús: Fővám tér, líneas 15, 83 y 115.



