Después de disfrutar de sus parques y jardines, visitar las iglesias y monumentos, descansar en sus balnearios y asistir a un concierto, es hora de dar una oportunidad a los museos, algunos de los cuales son realmente sorprendentes.
Inaugurado en 1906 por el Emperador Francisco José, el Museo de Bellas Artes de Budapest es uno de los museos más visitados de la ciudad con más de medio millón de visitantes anuales.
"De la Privación de Derechos al Genocidio", así es como se llama la exposición permanente de este museo que trata de recordar al más de medio millón de judíos húngaros que murieron a manos de los nazis.
El Museo Nacional de Hungría reúne, preserva y expone las reliquias de Hungría y la Cuenca de los Cárpatos desde la prehistoria hasta nuestros días.
El Museo de Artes Aplicadas ocupa un notable edificio de secesión con apariencia de palacio. Lo más impresionante del museo es su sorprendente arquitectura.
El Museo Etnográfico de Budapest (Néprajzi Múzeum) trata de dar a conocer la cultura tradicional del pueblo húngaro.
Ubicada en un lugar privilegiado, el Castillo de Buda, la Galería Nacional Húngara reúne obras de arte húngaro desde la Edad Media hasta el siglo XX, incluyendo una colección de arte contemporáneo.
El Museo de Historia de Budapest relata la historia de Budapest desde la Edad Media hasta la época actual. En su sótano se esconden unas ruinas espectaculares.