La gastronomía húngara se caracteriza por un uso alegre de las especias y por servir unas raciones generosas. La carne es la reina de los menús y sabores como la paprika y la cebolla son un denominador común en los platos típicos. Si os gusta el vino, hay muchos vinos húngaros entre los que destacan Villány, Eger y Szekszárd.
Si tenemos que elegir el plato más común de Hungría, éste sería la sopa goulash. Esta sopa consta básicamente de carne, verduras y, como no, paprika.
Para la gente que prefiera comer algo rápido y barato, hay bastante sitios de comida rápida internacionales. Por otro lado, si os gusta la pizza, hay muchas pizzerías con pizzas para llevar por menos de 1.000 forintos.
Aunque nuestra experiencia en Budapest no es tan amplia como en otras ciudades, comentaremos los restaurantes a los que fuimos y que podemos recomendar:
Además de éstos, en la misma plaza donde se encuentra el Menza (Liszt Ferenc tér), hay muchos otros restaurantes similares. Es una zona muy animada por la noche. Todos locales tienen terraza con estufas y, por extraño que parezca, mantas.
Para alegraros la vida despúes de comer, no os perdáis los cafés y pastelerias de Budapest.